Compra y precios

Las 20 recetas más baratas, con su precio por ración

De 13 a 72 céntimos la ración, y catorce se hacen en 25 minutos o menos. La lista sale del motor de Forko, con precios de supermercado y su fecha.

Por Lucas Céspedes

Un plato de fabada exprés, una de las veinte recetas más baratas

Las veinte recetas más baratas del recetario de Forko cuestan entre 13 y 72 céntimos por ración, y catorce de ellas se hacen en veinticinco minutos o menos. No son platos de emergencia: ahí están las papas arrugadas, el tumbet y la fabada, o sea, la cocina de aquí de toda la vida, que resulta que era barata antes de que a nadie le hiciera falta que lo fuera.

La lista sale del mismo cálculo que el resto de los precios: ingredientes de cada receta, productos concretos de supermercado con su formato, precios de supermercado con su fecha. Se recalcula sola cuando los precios cambian.

La lista

Coste por ración con los ingredientes de la receta. Legumbre, patata y huevo copan la lista, que es el resultado y no la intención.

Precio orientativo del 10 de agosto de 2026 en Mercadona. El precio de tu tienda puede variar. Forko no está patrocinado, vinculado ni afiliado comercialmente con Mercadona, S.A.

Qué tienen en común estas veinte

Si buscas el patrón, está en cuatro ingredientes: legumbre, patata, huevo y verdura de temporada. Casi todas se apoyan en uno de ellos como plato principal, no como guarnición.

La razón es aburrida y es la de siempre: son los alimentos con más comida por euro que existen en un supermercado español. Un kilo de lentejas secas da para diez raciones. Un huevo cuesta lo que cuesta y trae seis gramos de proteína. La patata lleva siendo el seguro contra el hambre de media Europa desde el siglo XVIII y no ha dejado de serlo porque ahora la vendan lavada.

Lo que sí sorprende es la columna del tiempo. Existe la idea de que lo barato es lento —que ahorrar en la compra se paga en horas de guiso— y la tabla dice lo contrario: catorce de estas veinte se hacen en veinticinco minutos o menos, y hay tres de diez. Lo lento del recetario está más arriba, en el horno y en los asados, no aquí.

Las tres que merece la pena mirar de cerca

Papas arrugadas con mojo picón, treinta y cuatro céntimos. Está entre las más baratas del recetario y no es un plato pobre: es media Canarias, se hace en media hora y lo único que pide es sal gorda. Como plato único se queda corta —seis gramos de proteína—, y con un huevo encima deja de estarlo.

Sándwich de atún con mayonesa, setenta y uno céntimos. Aparece en esta lista y está además entre las tres raciones con más proteína por euro de todo el recetario: veintiocho gramos por setenta y uno céntimos, en diez minutos y sin encender nada. El motivo es la conserva de pescado, que es probablemente el producto con mejor relación precio-alimento de un supermercado español.

Tosta de sobrasada y queso, cincuenta y seis céntimos y diez minutos. Está aquí para recordar que la lista no es una lista de penitencias. Es una cena de diez minutos que a nadie le sabe a ahorro.

¿Y el resto del recetario?

Estas veinte son la punta. El reparto completo enseña mejor de qué se está hablando:

Qué cuesta una ración en las 553 recetas con precio
TramoRecetasDel recetario
Menos de 1 €7514 %
De 1 a 1,50 €12222 %
De 1,50 a 2 €11521 %
De 2 a 3 €12523 %
Más de 3 €11621 %
Mediana1,81 € por ración

Coste por ración, ingredientes de la receta a precios de Mercadona con su fecha. Quedan fuera 34 recetas del catálogo a las que les falta el precio de algún ingrediente: basta con que falte uno para no publicar el número, porque un precio incompleto parece barato y no lo es.

Precio orientativo del 10 de agosto de 2026 en Mercadona. El precio de tu tienda puede variar. Forko no está patrocinado, vinculado ni afiliado comercialmente con Mercadona, S.A.

Un 14 % del recetario baja de un euro por ración, y la mitad no llega a 1,81 €. Dicho de otra manera: no hace falta cocinar las veinte más baratas para comer barato. Basta con no vivir en el tramo de arriba, que es donde están el marisco y el pescado fresco.

Cómo montar una semana con esto

Tres cosas que funcionan y una que no.

Funciona repetir la base, no el plato. Un kilo de garbanzos da para garbanzos con espinacas el martes y para un potaje el viernes sin que nadie note que está comiendo lo mismo. Repetir la base es lo que abarata; repetir el plato es lo que hace que el plan se abandone el miércoles.

Funciona cocinar de una olla. Las recetas de una sola olla salen, en la mediana, más baratas que el catálogo (1,54 € frente a 1,81 €), y no por casualidad: un guiso que se hace entero en una cazuela suele estar construido sobre legumbre y verdura.

Funciona comprar la legumbre seca si vas a cocinar tres veces por semana, y no compensa si vas a cocinar una. El bote cuesta más por ración y ahorra media hora; con tres platos a la semana, la media hora empieza a ser cara.

Y no funciona perseguir el céntimo. La diferencia entre la receta número 1 y la número 20 de esta lista son cincuenta y nueve céntimos por ración. La diferencia entre esta lista y un plato de marisco son diez euros. El ahorro está en la decisión grande, no en elegir entre trinxat y tumbet.

¿Comer barato es comer peor?

No, pero tampoco es automático que no lo sea, y conviene saber por dónde va el riesgo.

Estas veinte raciones traen entre 4 y 28 gramos de proteína, que es un abismo. Las que van sobradas son las de legumbre y las de conserva de pescado; las que se quedan cortas son las de verdura sola, que son platos estupendos de acompañamiento y flojos como comida única. Una semana montada solo con las más baratas del final de la lista se queda corta de proteína sin que nadie lo note hasta la merienda.

La forma de arreglarlo no es gastar más: es elegir dentro de lo barato. En cuánto cuesta la proteína está la cuenta hecha, y el resultado es que seis de las veinte raciones con más proteína por euro de todo el recetario están en esta misma lista de las veinte más baratas.

Y lo que esta lista no dice

Que sean las más baratas del recetario no las convierte en las más baratas posibles: hay platos más baratos todavía que simplemente no están en el catálogo, y hay marcas más baratas que las que se han anotado. Lo que hay aquí es un número comprobable, con su fecha, sobre un recetario concreto.

Y el precio es por ración de ingredientes. No incluye la energía de cocinar, ni lo que se tira, ni tu tiempo. En el artículo principal están las cuentas completas de una semana entera, con la diferencia —grande— entre lo que te comes y lo que paga la caja.

Para probarlo esta semana

Preguntas rápidas

¿Cuál es la receta más barata del recetario?

Espaguetis con ajo, aceite y guindilla, a 13 céntimos por ración. La lista de las veinte, con su tiempo y su proteína, sale del mismo cálculo y se rehace cada vez que cambian los precios.

¿Comer barato obliga a cocinar más tiempo?

No. Catorce de las veinte recetas más baratas se hacen en veinticinco minutos o menos, y tres en diez. Lo lento del recetario está en el horno y en los asados, que además son más caros.

¿Sale más barato comprar la legumbre seca o en bote?

Seca, por ración, siempre. Pero el bote ahorra media hora larga de remojo y cocción. Si vas a cocinar legumbre tres veces por semana compensa la seca; si vas a cocinarla una, el bote sale mejor negocio contando el tiempo.

¿Estas recetas alimentan lo suficiente?

Depende de cuál. Las veinte traen entre 4 y 28 gramos de proteína por ración: las de legumbre y conserva de pescado van sobradas, y las de verdura sola se quedan cortas como plato único. Seis de estas veinte están además entre las que más proteína dan por euro de todo el recetario.

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