Txangurro relleno

Cangrejo gratinado

Txangurro relleno

Tiempo
30 min
Energía
335 kcal
Dificultad
Medio
Raciones
2
La ración
≈ 6,18 €

Contiene: Marisco, Gluten, Lactosa, sulfitos

El cangrejo entra fuera del fuego. Ya viene cocido, y todo lo que se cocine de más se vuelve fibroso y pierde el dulzor, que es exactamente aquello por lo que se hace un txangurro. Se incorpora a la salsa con la sartén apartada, se mezcla y se pasa directamente a las cazuelitas.

Poco tomate, a propósito. Es un apoyo y no una base: si domina, tapa un sabor delicado que ya de por sí lucha por hacerse notar. Lo mismo con el brandy, que necesita evaporarse un minuto largo o su alcohol sepulta al cangrejo. Y la cebolla, picada finísima y pochada diez minutos a fuego suave hasta transparentarse, porque en este plato debe notarse de fondo sin que se encuentre un trozo.

La mantequilla se reparte en trocitos, no fundida. Al derretirse en el gratinado dora el pan rallado a manchas, y ese contraste entre zonas tostadas y zonas pálidas es la superficie que se busca. Ocho minutos a 220 grados y a la mesa en la propia cazuelita. Si prefieres el marisco cocido en frío y sin encender el horno, ahí está el salpicón de marisco.

Por ración

335 kcal · reparto de la energía

Proteína
21 g · 25 %
Hidratos
22 g · 26 %
Grasa
18 g · 49 %

Pasos

6 pasos · 24 min de espera con temporizador

  1. 1

    Pocha la cebolla picada finísima en el aceite a fuego suave 10 minutos, hasta que esté transparente y dulce. Muy picada: en el txangurro no se deben encontrar trozos de cebolla, solo notarla de fondo.

    10 min

  2. 2

    Aparta la sartén del fuego, echa el brandy y devuélvela con cuidado, que prende. Deja que reduzca 1 minuto — sin reducir, el brandy crudo tapa el sabor del cangrejo, que es delicado.

    1 min

  3. 3

    Añade el tomate frito y deja reducir 5 minutos, hasta que quede una salsa espesa y oscura. Poco tomate a propósito: es un apoyo, no la base.

    5 min

  4. 4

    Saca la carne del buey de mar —cuerpo, patas y el coral de la cabeza, que es donde está el sabor: salen unos 200 g de un buey de 700 g— desmígala e incorpórala mezclando FUERA del fuego. Ya viene cocido y todo lo que se cocine de más se vuelve fibroso y pierde el dulzor.

  5. 5

    Reparte la mezcla en dos cazuelitas o en las conchas si las tienes, espolvorea el pan rallado por encima y pon unos trocitos de mantequilla repartidos. La mantequilla en trozos y no fundida: al derretirse en el horno es lo que dora el pan rallado a manchas.

  6. 6

    Gratina 8 minutos a 220 °C, hasta que la superficie esté dorada y burbujeante. Sirve inmediatamente, en la propia cazuelita.

    8 min

¿Te la pongo en tu semana?

Prueba el alta de Forko aquí mismo: contestas cómo comes y sales con el plan y la compra.

Probar Forko

Parecidas a esta

Todas las recetas →