Cena de nevera vacía

Revuelto de calabacín y cebolla

Tiempo
15 min
Energía
295 kcal
Dificultad
Fácil
Raciones
2
La ración
≈ 0,94 €

Contiene: Huevo

El calabacín tiene que soltar su agua antes de ver el huevo. De esto depende que el revuelto de calabacín y cebolla sale cremoso o aguado: el calabacín es agua casi entera y, si el huevo entra mientras todavía la está soltando, esa agua corta la mezcla y el resultado queda gris y encharcado. Rehógalo con la cebolla hasta que esté blando y en el fondo no quede líquido.

El huevo no se para cuando apagas. Sigue cuajando con el rescoldo de la sartén, así que el punto que ves al retirar no es el que te vas a comer: sácalo cuando aún parezca demasiado brillante y algo crudo. Removiendo sin descanso, a fuego bajo y en cuestión de segundos.

Se resuelve con lo que queda en el cajón de la verdura. Y aun así merece sal generosa y pimienta recién molida, porque un huevo con calabacín no tiene dónde esconderse. Va con pan y nada más; lo que sobre, frío al día siguiente, sigue estando bueno. Con estas dos verduras pero cuajado y con forma está la tortilla de calabacín.

Por ración

295 kcal · reparto de la energía

Proteína
16 g · 22 %
Hidratos
8 g · 11 %
Grasa
22 g · 67 %

Pasos

4 pasos · 10 min de espera con temporizador

  1. 1

    Corta la cebolla en tiras y el calabacín en medias lunas finas.

  2. 2

    Rehógalos en el aceite con sal hasta que la cebolla esté transparente y el calabacín blando.

    8 min

  3. 3

    Baja el fuego, añade los huevos batidos y remueve sin parar.

  4. 4

    Retira cuando el huevo esté cuajado pero aún cremoso: en la sartén sigue haciéndose.

    2 min

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